¿Porque levantamos el pulgar?

La idea de darle al pueblo “pan y circo” para mantenerlo tranquilo es original de los romanos. Y las luchas formaban parte del “circo”. Un circo mortal para sus actores. Pero en los primeros tiempos de aquellas prácticas, todo se había originado en realidad en ritos funerarios: cuando moría un varón de la nobleza se mandaba sacrificar a algunos prisioneros para calmar y purificar el alma del fallecido. Con toda su cultura, los romanos eran en estas cosas más brutos que una aplanadora. Después decidieron que los pobres condenados se mataran entre ellos en un lugar público. Cuando notaron que aquello contaba con más adhesión que un partido por la final, lo hicieron una costumbre, un entretenimiento, una fiesta aunque suene espantoso. Incluso había en los estadios carteles que anunciaban los encuentros advirtiendo que “se suspenderían si el tiempo no era bueno”.

En esas luchas algún gladiador podía caer y quedar desarmado. En ese caso levantaba su mano izquierda solicitando piedad, mientras el otro esperaba con su arma presta. En la mayoría de los casos era el público el que decidía la suerte del caído. El emperador o la máxima autoridad presente escuchaba aquella gritada sentencia y, en caso de que fuera favorable para el pobre fulano, levantaba el pulgar decretando la continuidad de su vida. Si apuntaba con él hacia abajo, ya saben. Era el dedo gordo del destino. Hoy es, apenas, un buen deseo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
Salutip © 2008 - 2015 | Plataforma Blogger | Política de privacidad | Volver arriba