Por qué apestan las mofetas

Son famosas por su peste, un arma defensiva que funciona. A pesar de su reducido tamaño, las mofetas son expertas en defenderse de los depredadores como los osos, que son mucho más grandes. Hay pocas cosas más eficaces contra un depredador que el mal olor y la mofeta, un pequeño mamífero natural de Norteamérica, es famosa por ello. Las mofetas tienen debajo de la cola dos glándulas internas del tamaño de una avellana que producen la apestoso sustancia untuosa que puede alcanzar hasta 3 metros cuando la disparan. 

Este potente aceite es tiol, un compuesto orgánico de azufre con un olor muy fuerte que provoca una sensación de quemadura o picazón al contacto. Aunque no es particularmente dañina, su horrible peste es más que suficiente, ya que manda a los posibles depredadores el mensaje de que el animal no tiene buen sabor, motivo por el que se alejan. Las mofetas sólo rocían cuando se sienten realmente amenazadas, ya que las glándulas sólo tiene sustancia suficiente para cinco o seis lanzamientos y pueden tardar hasta 10 días en volver a llenarse. 

 El animal da bastantes avisos antes de soltar su bomba fétida; da patadas en el suelo y levanta la cola para alertar de su preparación. Cuando va a rociar, levanta la cola y extiende unas pequeñas protuberancias de las glándulas por las que sale el olor. Los músculos circundantes ayudan a que el lanzamiento sea rápido y preciso. Solo los búhos constituyen una amenaza real para ellos. Estas aves pueden abalanzarse sobre un zorrino pequeño antes de que pueda utilizar su sistema de defensa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
Salutip © 2008 - 2015 | Plataforma Blogger | Política de privacidad | Volver arriba